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EL PEQUEÑO GRAN GIGANTE :: Cerro Pantojo

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TEXTO Y FOTOS: FRANCISCO BEDESCHI

El Pantojo (un volcán en realidad) se ubica a pocos kilómetros del Paso Internacional Samoré. No cuenta con muchas “cumbres” en su haber. Esta expedición, organizada por AIRE, culminó con el primer ascenso guiado que vinculó a guías profesionales con montañistas aficionados. La crónica en primera persona.

Durante este tour de ascensos a los volcanes patagónicos, en el cual nos hemos involucrado con la revista AIRE, van apareciendo nuevos desafíos. “El Pantojo es un volcán”, me dijo el guía Pablo Pontoriero. “Esa enorme piedra que vemos cada vez que hacemos el Paso Samoré, ahora perfectamente explicada con un nuevo cartel: es, ni más ni menos, que la lava petrificada de un volcán erosionado. La lava quedo ahí, inerte, en perfecta vertical, recortando desafiante el cielo patagónico”, agregó.

El 30 de septiembre del año pasado, después de una buena nevada, junto Benjamín Reynal y Pablo y Lucas Jacobson como guías, fuimos hasta la frontera. Unos metros antes del cartel que explica lo que hizo la naturaleza con el volcán, nos pusimos los esquíes de travesía y marchamos en busca de su base. Caminamos por el bosque de lengas por unas 4 horas hasta llegar a un plano y hacer un campamento donde, además de planificar el ascenso, comimos algo caliente y nos fuimos a dormir bajo un cielo estrellado espectacular que nos prometía un despejado día de cumbre.

Mientras compartíamos un plato de sopa, Pablo dijo: “Por el momento, la torre del cerro Pantojo tiene una sola vía de ascenso conocida y es la canaleta de la cara oeste. Técnicamente se trata de una escalada de un desnivel de 250 metros, con una dificultad de escalada en roca de cuarto nivel, un nivel fácil. En este caso hay que tener en cuenta la pobre calidad de la roca y la complicación para colocar seguros por la falta de fisuras. Si bien es una escalada relativamente sencilla, no hay que menospreciarla porque la dificultad se da por la suma de las condiciones y el terreno”, explicó. Y continuó:

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“LO BUENO DE ESTA MONTAÑA ES QUE OFRECE LA POSIBILIDAD DE APROVECHAR EL INVIERNO. PARA Mí ES LA MEJOR OPCIÓN YA QUE LA ESCALADA ES MÁS INTERESANTE Y EL AMBIENTE SE TORNA AÚN MÁS LINDO. EL ACCESO SE PUEDE HACER CON ESQUÍES DE TRAVESÍA O CON RAQUETAS DE NIEVE.”

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Y la escalada se realiza por el mismo lugar, pero con características muy diferentes. La canaleta se llena de nieve y hielo y cambiamos las zapatillas y las manos para escalar por botas, crampones y piolets. La escalada es muy entretenida, con un ambiente bien “alpino”.”

Estábamos en invierno y aparentemente con buen pronostico. Muy temprano, como siempre en estas situaciones, me desperté con los murmullos de los guías en la carpa vecina, con el ya conocido sonido del jetboil, preparando agua para mate y té. Antes del alba, todavía con la luz de miles de estrellas alumbrando la nieve, comenzamos a trepar con pieles en los esquíes hasta la base del penacho de lava petrificada. Una vez allí Pablo abrió la ruta, seguido por Benjamín Reynal. Lucas Jacobson me acompañó todos los largos de cuerda. Unas 3 horas nos demandó el ascenso a la cumbre del Pantojo, desde donde pudimos admirar la inmensa cordillera y la elegancia de los volcanes Tronador, Puntiagudo, Osorno, Calbuco, Mocho-Choshuenco, Lanin y Villarrica. Todo estaba “ahí”. La vista era maravillosa. Después de las fotos de rigor y una vez  aplacada la ansiedad, “raposeamos” hasta la base para emprender el regreso hasta la camioneta, estacionada en la ruta. Las cervezas enterradas en la nieve gratificarían nuestro esfuerzo de dos días.

El Pantojo, con sus escasos 2.000 metros, no es una montaña con muchos ascensos comparadas con otras de la zona. A pesar de que es muy conocida y se puede ver perfectamente desde el Catedral o el Tronador y durante el trayecto a Villa La Angostura, no ha sido aún muy visitada. La circunstancia, seguramente, cambiará rápidamente.

DETALLE
Esta expedición fue organizada por la Revista AIRE. Se trató del primer ascenso guiado al cerro Pantojo y la cuestión no es sólo semántica. También es técnica: implicó que guías profesionales como Pablo Pontoriero y Lucas Jacobson acompañaran hasta la cumbre a un aficionado “no profesional” como Francisco Bedeschi.
REVISTA AIRE RECOMIENDA:
Pablo Pontoriero
Guía de Montaña UIAGM – IFMGA Mountain Guide
Cel 294-154-572276
www.barilochevertical.com.ar

Lucas Jacobson
Mountain Guide UIAGM – AAGM
Bariloche Argentina
Ph 294-154-631102
www.outsidepatagonia.com


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