El lugar ideal para los amantes de la carne

Fotos de Esau García

La Marca es un lugar consolidado en Puerto Varas, por su calidad, su carta genuina, por evocar los sabores del campo y conocer el sur de Chile a través de su apuesta a la memoria y la emoción de las recetas del fin del mundo.

Certificado por su excelencia a través de Trip Advisor durante seis años, refuerza la idea que se debe reservar una mesa para probar lo que se considera “el mejor restaurante de carnes de la región”, según los votos de miles de comensales que han llegado de todas partes del mundo.

Sus dueños son Alfredo Gimpel y Pepa Becerra, matrimonio sureño, conocidos en Puerto Varas por llevar adelante este emprendimiento gastronómico.

Entrar al restaurante es toda una experiencia. Su ambientación es de estilo rústico del sur de Chile y hace sentir al comensal que se encuentra en algún galpón o casona antigua del campo, donde en “aquellos años la comida era un combustible indispensable para dar fuerza y empuje a los trabajadores que cumplían jornadas sin reloj ni turnos establecidos, donde el sol marcaba el inicio y el fin de las actividades”, comenta Alfredo Gimpel. Es justamente desde este concepto donde nace una carta protagonista, madura, pensada pero espontánea, para sorprender con un viaje a través de campos, potreros y cocinas añosas del territorio austral. Para ello, sus dueños pensaron en generar una memoria gastronómica del sur, por lo que debieron volver a los inicios, a la mesa de sus familias, para compartirlo todo con los comensales.

Las mesas están montadas a la manera de una gran familia viviendo un festín. Se siente el aroma de la carne a la parrilla. Para entretener el estómago, llegan a la mesa unas sopaipillas calentitas y pebre. Para comenzar, se puede pedir un buen pisco sour o disfrutar de una copa de excelente vino chileno.

De aquí en adelante todo cambia. Se respira profundo para seguir con empanadas fritas, chorizos parrilleros, mollejas, caldos y también preparaciones de mariscos y pescados: ceviche, carpaccio de salmón y camarones al Pil Pil, todo esto con risas, buena conversación y las mejillas más coloridas.

El ambiente va cambiando y poco a poco, por obra del parrillero, comienza todo a volverse más familiar. El espíritu de La Marca está latiendo, se observan artilugios y elementos del campo por todas partes. Si el comensal necesita tomar aire, sólo debe coger una manta y salir hasta la terraza calefaccionada con braseros hechizos. Afuera huele a sur. Al ingresar nuevamente, continúa el viaje por los campos. Para eso, dejamos los cubiertos y solo con trozos de pan y las manos, se invita al comensal a sumergirse a un “Sopiao”, antigua preparación típica que consiste en un sabroso recocido de carne de vacuno que permite chuparse los dedos. También la cazuela de gallina de campo, estofado de osobuco, plateada a la cacerola, pastel de choclo y caldillo de congrio son espectáculos culinarios.

La parrilla, este espacio con el fuego siempre encendido, con fuerza y que produce la acogida de los comensales, es el corazón de La Marca. Allí nacen los sabores que inmortalizan momentos, que nos recuerdan a los ancestros, que dan la pauta para pedir cortes tiernos y sabrosos a cargo de expertos como: Filete, lomo vetado, punta picana, asado de tira, poncho parrillero, entraña, anticuchos y entrecot, son algunos de los ejemplos. Pueden acompañarse con ensaladas frescas con verduras de productores locales o guarniciones como pastelera de choclo y papas (hervidas, salteadas, fritas o en puré). Ahora si quiere seguir durante el día al volcán Osorno, saltos de Petrohué o llegar hasta Bariloche, la guarnición es “A lo pobre” (papas fritas, huevos fritos y cebollas). Los postres son también variados y deliciosos: brownie o strudel de manzanas con helado, churros con manjar y crema, ensalada de frutas de estación, leche asada, sagú, mote con huesillos y murtilla con membrillo, entre otros.

De los vinos chilenos, ya se sabe su reconocida participación en la escena internacional. La carta ofrece etiquetas de las bodegas más representativas de Chile y sus valles vitivinícolas, mientras que hay espumantes de Chile, Argentina y España. Para beber vino se puede hacer en copa o en una jarra del vino de la casa.

Los responsables del restaurante quieren que el comensal “se lleve La Marca” en su recuerdo, en su memoria, gracias al trabajo de rescate histórico-gastronómico realizado, luego de ocho años en los cuales han cambiado la forma, el sabor y el amor por un buen servicio. Eso puede llevarlo a cualquier parte y recordar si alguna vez se ha visitado y vivido la experiencia La Marca.

RESTAURANT LA MARCA
Santa Rosa 539, Puerto Varas, Chile
Teléfono: +56 65 223 2026
info@lamarca.cl
www.lamarca.cl

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