120º aniversario de Bariloche: recuerdos del pueblo de montaña

La ciudad de San Carlos de Bariloche celebra 120 años este martes 3 de mayo. De aquella aldea de montaña quedan valiosos registros como el que compartimos con nuestros lectores, fragmento de la Muestra “De Aldea Agrícola a Pueblo de Montaña” (2017).  Agradecemos el material histórico y fotográfico a Federico Silin, recopilador, investigador y especialista en la construcción histórica y registro del pasado y presente de Bariloche, creador del Archivo Visual Patagónico.


Fotos del Archivo Visual Patagónico.


El perfil productivo durante los primeros años del poblado que luego sería San Carlos de Bariloche estaba relacionado a la actividad agrícola ganadera y al comercio con Chile. Ya en 1895 el puerto de Bariloche era utilizado para transportar productos desde y hacia el país vecino a través del Paso Pérez Rosales. En 1905, además del puerto funcionaban un aserradero y carpintería y un molino harinero. Dadas todas las actividades que se desarrollaban en ese predio el lugar era considerado el principal motor económico de toda la Colonia Agrícola del Nahuel Huapi.

Vista parcial Picadero Centro Cívico y Puerto San Carlos (Foto Archivo Visual Patagónico)

La incipiente actividad mercantil era manejada por las llamadas “Casas de Comercio”. En la intersección de las calles Mitre y Quaglia se encontraba ubicada la Casa de Comercio La Alemana, propiedad del Sr. Carlos Wiederhold, poblador de origen alemán que se estableció en el casco fundacional de Bariloche y quien diera origen a parte del nombre de la ciudad: San Carlos. Esta casa se dedicaba principalmente al intercambio de mercancías con Chile, fue posteriormente adquirida y ampliada por la «Compañía Comercial y Ganadera Chile-Argentina», constituida por empresarios de origen alemán y chileno. Hacia 1917 fue comprada por el Sr. Primo Capraro en sociedad con el Sr. Ricardo Roth. En el año 1940 parte de la estructura de tejuelas fue demolida, para comunicar la calle Mitre con el conjunto edilicio del Centro Cívico.

Aserradero, carpintería y vapor Cóndor (foto Archivo Visual Patagónico)

El aserradero y la carpintería se encontraban ubicados en el Puerto y procesaban la madera obtenida de los bosques aledaños para la fabricación de vigas, tirantes, tablas y muebles. La construcción de viviendas en madera alcanzaba alrededor de un 100 % hasta entrada la década de 1930.

En el molino harinero se procesaba el trigo que se cultivaba sobre la ladera del Cerro Runge y alrededores de la Colonia Agrícola del Nahuel Huapi, hoy Bariloche. El molino era traccionado por la fuerza hidráulica del Arroyo Sin Nombre, llamado en ese entonces «Del Molino». En el año 1924 todos estos edificios fueron destruidos por un incendio de grandes proporciones. 

Catedral de Bariloche y automóvil de la Flia Baur (foto Archivo Visual Patagónico).

Orígenes del nombre

El nombre de nuestra ciudad se formó en el transcurso de los primeros años de su historia y es la combinación de dos «errores». Primeramente se lo llamó «San Carlos» debido a una carta enviada a fines del siglo XIX al Sr. Carlos Wiederhold Piwonka, comerciante y poblador del sector sudeste del lago Nahuel Huapi: se dice que por error dirigieron la esquela a «San Carlos» en vez de a «Don Carlos».

Por otro lado, el nombre «Bariloche» alude al paso cordillerano «Vuriloche», al parecer debido a un error de escritura o imprenta a finales del siglo XIX ya era denominado Bariloche en reseñas geográficas.

Desfile escolar alumnos de la Escuela Nº 16 Francisco P. Moreno (foto Archivo Visual Patagónico).

La fundación

En 1899 ya se habla constatado la existencia de algunos pobladores afincados en la zona, que manifestaron interés en obtener la titularidad de las tierras que ocupaban.

La población se fue incrementando rápidamente y el Estado Nacional trabajó para subdividir las tierras y dar la posesión a los colonos, se registraron para entonces 32 establecimientos agropecuarios.

Fueron muchos los pioneros en la región que,  sin duda, han incidido de lleno en el año de fundación de nuestra ciudad. Claro ejemplo es la llegada de recordados pioneros entre los años 1887 y 1899: Sargento Jacinto Rodríguez, Otto Goedecke, José Tauscheck, Nazario Lefipan, Pedro Santibañez, Benito Adriano Crespo, Carlos Wiederhold, Alférez Don Lino Millán, Subcomisario Benito Niño, entre otros; todos ellos dejaron su sello en cada una de las tareas que realizaron y en algunos casos sirvieron de impulso concreto para el nacimiento de Bariloche.

El 3 de mayo de 1902, por medio de un decreto presidencial, se dio carácter oficial de fundación al asentamiento que actualmente lleva el nombre de San Carlos de Bariloche.

Molino harinero (foto Archivo Visual Patagónico).

Fuentes:

-Crónica Histórica del Lago Nahuel Huapi -J.M.Biedma, Archivo Visual Patagónico, Secretaría Municipal de Turismo.

-Extracto de la muestra «De Aldea Agrícola a Pueblo de Montaña» (2017), de Federico Silin. 

Archivo Visual Patagónico IG / FB

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