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La búsqueda (eterna) de la foto perfecta

Textos Aire
Fotos Tomás Popritkin

El fotógrafo de paisajes Tomás Popritkin relata su último viaje a El Chaltén, donde capturó increíbles postales del los cerros Fitz Roy y Torre en otoño. Legendarias, ambas cumbres deslumbran con su belleza imposible.

El Chaltén se encuentra al sudoeste de la provincia de Santa Cruz, a 90 kilómetros de la mítica Ruta 40. Luego de recorrer toda la extensión del Lago Viedma por un camino de asfalto, se arriba a El Chaltén. La localidad se encuentra ubicada en un lugar privilegiado al borde de la zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares. La naturaleza es su entorno. Con el paso de los años se convirtió en una villa turística de montaña, con gran afluencia de visitantes de diferentes partes del mundo interesados en conocer los majestuosos cerros Fitz Roy y Torre, junto a las numerosas agujas de granito que los rodean.

“El pueblo de El Chaltén transmite una energía motivadora. La ubicación de las montañas, las lagunas a sus pies, los ríos que bajan y todos sus bosques parecen surgir de un cuento. Te levantás cada mañana con un nuevo objetivo, salir a recorrer los senderos, y comprendés, finalmente, que nunca vas a terminar de conocer este lugar. Siempre va a aparecer una nueva perspectiva o zona para explorar”, afirma Tomás Popritkin, joven fotógrafo de 26 años. A través de su cámara, busca transmitir “la belleza que nos rodea y los increíbles espectáculos que la naturaleza muestra en cada rincón”.

A fines de marzo, Popritkin viajó a El Calafate, donde tomó el primer colectivo a El Chaltén, “el paraíso de las montañas y la fotografía que tanto me inspira”, asegura. Este fue su segundo viaje al Parque Nacional Los Glaciares. Eligió esta época del año para volver cando todo está pintado con los colores del otoño para imprimir ese tinte mágico en sus fotos.

Esta región presenta vientos y precipitaciones muy marcadas por lo cual una ventana de buen tiempo sería una oportunidad única para salir, equipo en mano, a crear esas imágenes que ya rondaban en su cabeza. La laguna Capri y sus alrededores fueron los spots elegidos por Tomás para hacer fotos al amanecer, cuando el sol baña las montañas de un rojo anaranjado único. “Dado que el clima no daba mucho respiro por las lluvias y los fuertes vientos, me vi impulsado a realizar la caminata de noche para poder aprovechar ese espacio de tranquilidad, entre las 4 y las 11 de la mañana, para realizar las imágenes planeadas”, recuerda. “Sonó el despertador a las 5, salí del hotel donde estaba alojado y comencé a caminar en solitario, con mi linterna para guiarme, transitando esos bosques bajo la luz de la luna, en medio de ese silencio tan característico. Luego de una hermosa caminata llegué a la laguna, ya palpitando ese cielo y algunas nubes que iban a brindar un excelente espectáculo. Después tomé la decisión de instalarme en un lugar específico para esperar el amanecer. Por suerte todo resultó tal como estaba previsto: el amanecer fue perfecto y logré capturar la imagen que tenía en mi cabeza”, relata.

Tras la salida del sol, se movió rápidamente para aprovechar la luz suave y cálida de la mañana. Caminó un kilómetro para acercarse al arroyo que baja del cerro Fitz Roy, donde encontró una increíble paleta de colores otoñales que lo dejó sin palabras. “Tomé mi cámara y comencé a hacer algunas imágenes para cerrar una mañana de ensueño en la que pude concretar esas composiciones que son tan difíciles para un fotógrafo de paisajes”, explica.

Como todo oficio, la fotografía de paisajes tiene sus secretos. “Es algo complejo que va más allá de la simple captura de una imagen. Se trata de transmitir emociones, es una búsqueda eterna, constante. Las posibilidades de lograr una nueva foto cada día son infinitas”, asegura. Según Popritkin, dentro de la fotografía de paisajes, hay algunos destinos que son los más buscados por los fotógrafos debido a su incomparable belleza escenográfica: las auroras boreales en Islandia y Noruega, los cuernos de las Torres del Paine, en Chile, y el Parque Nacional Yosemite en California son algunos ejemplos. “Por suerte, nosotros tenemos cerca a El Chaltén y su entorno, con los cerros Fitz Roy y Torre como protagonistas. Recomiendo a todo amante de la montaña que arme su mochila y prepare sus botas de trekking para ir a conocer ese increíble paraíso del cual debemos sentirnos orgullosos”, indica.

Facebook: Popritkin Photo

Instagram: @popritkinphoto

www.popritkinphoto.com

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