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De las cenizas a las brasas

Luego del incendio que destruyera la totalidad de sus instalaciones, el restaurante y parrilla La Marca reabrió sus puertas en un nuevo local con sus tradicionales platos que reivindican la cocina tradicional del sur de Chile.

 El 22 de mayo de 2018 seguramente quedará en la memoria de Alfredo Gimpel y Pepa Becerra para siempre. En aquella jornada, un voraz incendio consumió en pocos minutos la totalidad de su tradicional y pintoresco restaurant y parrilla La Marca, un clásico del centro de Puerto Varas. Sin embargo, el matrimonio sureño no bajó los brazos y junto a su equipo trabajaron arduamente más de cuatro meses para reabrir las puertas en un nuevo local, ubicado ahora en el camino de salida hacia Ensenada. El 25 de septiembre fue la fecha oficial de reapertura. Un nuevo capítulo se abre en su historia.

Para la decoración y ambientación, confiaron en el asesoramiento del diseñador Carlos Droppelmann, para renovar su estilo tan característico del sur de Chile, que hace sentir al comensal que se encuentra en algún galpón o casona antigua de campo. “Donde en aquellos años la comida era un combustible indispensable para dar fuerza y empuje a los trabajadores que cumplían jornadas sin reloj ni turnos establecidos, donde el sol marcaba el inicio y el fin de las jornadas”, comenta Alfredo Gimpel. Es justamente desde este concepto donde nace una carta protagonista, madura, pensada pero espontánea, para sorprender con un viaje a través de campos, potreros y cocinas añosas del territorio austral. Para ello, sus dueños pensaron en generar una memoria gastronómica del sur, por lo que debieron volver a los inicios, a la mesa de sus familias, para compartirlo todo con los comensales.

Las mesas de La Marca están montadas a la manera de una gran familia viviendo un festín. Se siente el aroma de la carne a la parrilla. Para entretener el estómago, llegan a la mesa unas sopaipillas calentitas y pebre. Para comenzar, se puede pedir un buen pisco sour o disfrutar de una copa de excelente vino chileno. De aquí en adelante todo cambia. Se respira profundo para seguir con empanadas fritas, chorizos parrilleros, mollejas, caldos y también preparaciones de mariscos y pescados: ceviche, carpaccio de salmón y camarones al Pil Pil, todo esto con risas, buena conversación y las mejillas más coloridas.

El ambiente va cambiando y poco a poco, por obra del maestro parrillero, comienza todo a volverse más familiar. El espíritu de La Marca está latiendo, se observan artilugios y elementos del campo por todas partes. Si el comensal necesita tomar aire, sólo debe coger una manta y salir hasta la terraza calefaccionada con braseros hechizos. Afuera huele a sur. Al ingresar nuevamente, continúa el viaje por los campos. Para eso, dejamos los cubiertos y solo con trozos de pan y las manos, se invita al comensal a sumergirse a un “sopiao”, antigua preparación típica que consiste en un sabroso recocido de carne de vacuno que permite chuparse los dedos. También la cazuela de gallina de campo, estofado de osobuco, plateada a la cacerola, pastel de choclo y caldillo de congrio son espectáculos culinarios.

La parrilla, este espacio con el fuego siempre encendido, con fuerza y que produce la acogida de los comensales, es el corazón de La Marca. Allí nacen los sabores que inmortalizan momentos, que nos recuerdan a los ancestros, que dan la pauta para pedir cortes tiernos y sabrosos a cargo de expertos como: Filete, lomo vetado, punta picana, asado de tira, poncho parrillero, entraña, anticuchos y entrecot, son algunos de los ejemplos. Pueden acompañarse con ensaladas frescas con verduras de productores locales o guarniciones como pastelera de choclo y papas (hervidas, salteadas, fritas o en puré). Ahora si quiere seguir durante el día al volcán Osorno, saltos de Petrohué o llegar hasta Bariloche, la guarnición es “A lo pobre” (papas fritas, huevos fritos y cebollas). El salmón y la trucha también tienen su lugar en La Marca. Provienen de la zona del estuario de Reloncoví y caletas de pescadores en la Región de los Lagos, que proveen de insumos de mar a todo Chile.

Los postres son también variados y deliciosos: brownie o strudel de manzanas con helado, churros con manjar y crema, ensalada de frutas de estación, leche asada, sagú, mote con huesillos y murtilla con membrillo, entre otros.

De los vinos chilenos se conoce su reconocida participación en la escena internacional. La carta ofrece etiquetas de las bodegas más representativas de Chile y sus valles vitivinícolas, mientras que hay espumantes de Chile, Argentina y España. Para beber vino se puede hacer en copa o en una jarra del vino de la casa.

Los responsables del restaurant quieren que el comensal “se lleve La Marca” en su recuerdo, en su memoria, gracias al trabajo de rescate histórico-gastronómico realizado, luego de casi diez años en los cuales han cambiado la forma, el sabor y el amor por un buen servicio. Eso puede llevarlo a cualquier parte y recordar si alguna vez se ha visitado y vivido la experiencia La Marca.

La Marca

Ruta 225 KM 1,5

Puerto Varas, Chile

+56 65 223 2026

reservas@lamarca.cl

www.lamarca.cl

FB: Restaurant La Marca

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