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El secreto de la sofisticación :: PUNTA DEL ESTE

Cuando llega el verano, Punta del Este se transforma. No es que cambie de manera rotunda, pero el arribo de muchísimos veraneantes, fundamentalmente desde la Argentina, pero también de otras partes de América Latina y el mundo, le proporcionan un brillo específico. La ciudad se ha transformado en todo un clásico, un sitio particular al que las celebridades del mundo del arte, del espectáculo, de la política, el deporte y los negocios han elegido como una manera y una forma de pasar sus vacaciones y tiempo libre.

El lugar, muchísimo tiempo atrás, respondía a una denominación con connotaciones menos glamorosas, ya que el navegante español Juan Díaz de Solís, allá por 1516 y tal las costumbres de la época, lo bautizó como “Puerto de Nuestra Señora de la Candelaria”, aunque el nombre pasó por otra instancia (Villa Ituzaingó) antes de adoptar la actual denominación, que remite a todo lo que cualquiera imagina al escuchar “Punta el Este”, que comenzó a ser lo que es en la primera década del siglo pasado, cuando los viajeros -principalmente de la orilla occidental del Río de la Plata- comenzaron a elegir la ciudad. Y a edificarla, a soñarla. Hoy Punta del Este atraviesa un boom inmobiliario que la transforma, única y exclusiva, en el balneario top de América del Sur.

El fotógrafo de AIRE, como otras veces en distintos lugares del mundo, capturó el espíriru de sus lugares paradigmáticos. La tradición -y también la realidad- indican que no se puede ignorar a sus dos sitios más populares (si se admite este adjetivo en Punta del Este, precisamente), La Brava y La Mansa, que al mismo tiempo son sus playas más famosas: La Brava mira al Atlántico, La Mansa al Río de la Plata, de allí sus denominaciones. Punta del Este crece impetuosa y su estilo no cambia. Bella, selectiva y arquitectónicamente imponente hasta en sus novísimos rascacielos, su espíritu se traslada a la preferencial José Ignacio, Punta Ballena, Solanas, Portezuelo, Manantiales o El Faro, que atesoran el prestigio del balneario, el principal distrito turístico del Uruguay, una de las ciudades más famosas del continente y, al mismo tiempo, punto de encuentro de las principales figuras de lo que se ha dado en llamar el “jet set internacional”.

A la ciudad, y no casualmente, también se la suele denominar como la “Saint Tropez de América” o la “Miami del Sur” (el impresionante Hotel Casino Conrad puede ser una de las razones de la analogía) y Punta del Este atrae a todo tipo de visitantes, desde los que se interesan por las actividades nocturnas hasta los que prefieren unas vacaciones más relajadas y al aire libre: en Punta del Este existe la posibilidad de jugar al golf y de practicar natación, tenis, buceo, polo, windsurf, paracaidismo, remo, vela o trekking, entre otras destrezas.

Tips
– Gorlero. Una de las cosas que nadie deja de hacer cuando va a Punta del Este es caminar un rato por la Avenida Gorlero, el eje de la ciudad. Su nombre recuerda al primer intendente del departamento, Juan Bautista Gorlero en 1909, importante factor en el posterior desarrollo turístico de la ciudad. En la Avenida Gorlero, que la divide en dos, hay de todo (cines, librerías, bares, confiterías, restaurantes comercios), y en pleno centro se sugiere no ingresar con el auto. En la Plaza Artigas se realiza la feria de los artesanos.
– Puerto. El Puerto de Punta del Este (que como no podía ser de otra manera nació con la ciudad misma, en la época de la colonia), es un sitio turístico por excelencia. Rodeado de bares, pubs y restaurantes, cuenta con amarres y boyas para cientos de yates y barcos de vela. Se puede comprar pescado bien fresco, además.
– Faro. El faro de Punta del Este (levantado en 1860) originalmente estaba en la Isla de Lobos y fue posteriormente trasladado al continente. Alcanza los 44 metros de altura y tiene un alcance geográfico de 28,8 kilómetros, un alcance lumínico de 17,6 kilómetros y emite dos destellos blancos cada 8 segundos. Fue reconstruido en 1923.
– Iglesia de la Candelaria. Blanca y con el techo rojo a dos aguas, fue inaugurada en 1911 y remodelada en 1922. Las obras continuaron a partir de 1947; tres años más tarde la construcción adquirió su aspecto definitivo.
– La Brava y La Mansa. Son las más tradicionales playas de Punta del Este. La Brava se ubica en la parte de la península que mira hacia el Atlántico, con lo que sus aguas tienen un aspecto más “salvaje”, con oleaje constante y siempre de cara al viento marino. Desde allí se observa la Isla de Lobos y es un lugar ideal para practicar vela o windsurf. En sus cercanías se concentran importantes desarrollos arquitectónicos e inmobiliarios. La Mansa, en la Bahía de Maldonado, cerca de la Isla Gorriti y con más influencia por parte el Río de la Plata, le hace honor a su nombre y disfruta de aguas más tranquilas.
– Isla de Lobos. Se trata de una reserva natural en la que habita una de las mayores (para algunos investigadores es la más importante) colonia de lobos marinos de Occidente. Descubierta por Solís en 1516, está a unos 12 kilómetros al sudoeste de Punta del Este y es el punto más austral de la República Oriental del Uruguay.
– Casapueblo. Si una imagen pudiese resumir la idea de Punta del Este, sería la de Casapueblo, obra del artista uruguayo Carlos Páez Vilaró. Está en Punta Ballena, hacia el Oeste de la ciudad, y tiene salones que miran al mar donde se realizan exposiciones y muestras. También cuenta con museo, galería de arte y un hotel.
– Punta Ballena. A menos de 20 kilómetros, ya forma parte del desarrollo urbano y turístico de Punta del Este. Ofrece, entre otras opciones, un puerto natural, además de las conocidas playas de Portezuelo y Solanas.
– José Ignacio. En medio de un entorno natural y apacible, José Ignacio se ubica a 40 kilómetros de Punta del Este, aunque su desarrollo está directamente ligado a la ciudad. Con su tradicional faro, construido a fines el Siglo XIX como postal inequívoca, se ha trasformado un uno de los sitios más exclusivos de la zona. Artistas, actores, actrices, políticos, deportistas y empresarios exitosos y famosos de las dos orillas tienen allí sus imponentes residencias de verano.

Algunos restaurantes
de la zona
Il Greco, La Morocha, Olivos, Yacht Club Uruguayo, Lo de Rubén, Las Maravillas, El Franchute, Parrilla 1900, The Top, El Palenque, La Bourgogne, La Posta del Cangrejo, Isidora, Lo de Charly, Poligrillo, Guappa, La Pasiva, Virazón, Paulatino, Granja Dharma, Novecento, Los Mejillones, El Pulpito, Lucy, Al Forno, Piegari, Los Caracoles, Scarlett, Cantón Chino, Life Bistró, El Tonel, Pizza Sing Karaoke, Capitan Cook, Charrúa Restaurante, Club Punta del Este, Company Bar, Conrad Las Brisas, Conrad Manjares, Conrad Saint Tropez, El joven marino, El pobre marino, Il Belvedere, Il Baretto, La Balancita, La marea, No me olvides, El Ciclista (entre muchos otros). –

Galerías de Arte
– Espacio Blanco ( Gorlero e/Calles 29 y 28)
– ADW Arte (Ruta 10, Parada 46)
– Adrian Martínez Bojko Casa de Artista (De
las Estrellas esquina Ruta 10)
– Arte Contemporáneo (Ruta 10 y 18 de Julio)
– Arteuy (Calle 23 El Corral entre Gorlero y
calle 24)
– Atelier Aguiló (Calle 4 esquina Calle 1)
– Atelier Marizú Terza (Calle Pan de Azúcar,
Manantiales)
– Atelier Micaela Núñez (Ruta 10 km.159)
Canchas de golf
– Cantegril Country Club (Avenida San Pablo,
San Rafael. Punta del Este)
– Club del Lago Golf (Ruta Interbalnearia
Km116, Laguna del Sauce. Punta Ballena )
– La Barra Golf Club (Ruta 104 – Km 21,
Camino al Golf. La Barra)

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