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El lujo de lo simple en el corazón de la Patagonia

Fotos gentileza Eolo

El lujo de lo simple en el corazón de la Patagonia

 

Eolo se encuentra dentro de una estancia de 4000 mil hectáreas, a mitad de camino entre la ciudad de El Calafate y el Parque Nacional Los Glaciares, próximo a los mayores íconos del sur: la Cordillera de los Andes, los lagos, los glaciares y la estepa.

 

 

Eolo ofrece dos experiencias simultáneas e inusuales en El Calafate. Por un lado, es posible vivir el paisaje mediante la experiencia directa: el hotel tiene actividades únicas para aquellos huéspedes que quieran hacer trekking, cabalgatas, mountain bike y avistaje de aves dentro de la propiedad. Por otro lado, los viajeros pueden recorrer el horizonte con la mirada y entregarse al privilegio del vacío, pero sin abandonar el confort del hotel. Los amaneceres, los atardeceres, la salida de la luna, los infinitos colores del cielo: todo está a la vista desde las habitaciones, el restaurante o cualquiera de los otros espacios comunes que replican, paredes adentro, la simpleza dominante del paisaje.

El hotel está inspirado en las antiguas estancias de la zona, el lugar por completo -desde los muebles hasta la vajilla- combina la estructura simple de las viviendas criollas con la huella de los pueblos originarios y las líneas de vanguardia de la arquitectura moderna.

El emprendimiento estuvo a cargo de Juan José Drago y se realizó bajo la supervisión estética y conceptual del arquitecto Fernando Bustillo, nieto del célebre Alejandro Bustillo, el nombre y el talento que estuvo detrás de hoteles emblemáticos como el Llao Llao (en Bariloche) y el Provincial (en Mar del Plata).

El diseño de Eolo permite que el hotel dialogue con su entorno.

Todos los espacios tienen vista al exterior, y la dinámica del edificio gira en torno a un elemento vital: el jardín central.

Una superficie que facilita la circulación dentro de las instalaciones y que permite gozar del aire libre a resguardo del viento. Desde allí, se puede respirar la frescura patagónica y disfrutar de los guiños formales de un espacio simple, que se renueva a diario con la convicción de que la fuerza, siempre, está en los detalles.

Cada una de las 17 habitaciones fue pensada para que los huéspedes disfruten de un descanso profundo y a la vez, desde la intimidad de cada uno de los cuartos, puedan contemplar el paisaje. Posee tres categorías de habitaciones: superior (37 m2), premium (47 m2) y corner (48 m2).

Los tonos pasteles y las líneas simples comparten espacio con muebles antiguos que rescatan y mejoran la atmósfera de las estancias tradicionales del sur argentino.

Las habitaciones, además, tienen teléfono, calefacción central regulable individualmente y conexión wi fi y están equipadas con un set completo de amenities. Cabe destacar que ningún cuarto tiene televisor. Eolo busca alimentar el diálogo entre los viajeros y su entorno. Por lo tanto, en lugar de una pantalla, cada habitación tiene cómodos sillones para disfrutar de la vista que se abre al otro lado de los ventanales.

 

La propuesta culinaria de Eolo

 

La gastronomía de Eolo fue diseñada por su chef ejecutivo, Juan Pablo Bonaveri -a cargo del restaurante desde hace tres años-, quien se vale del uso y la optimización de los ingredientes regionales. Y a la vez trabaja sobre los productos aplicando técnicas y estéticas de la cocina internacional. El resultado es una propuesta personal, que revaloriza el legado originario sin perder el registro cosmopolita, y que lleva ese equilibrio a cada uno de los platos que integran la carta.

El chef ejecutivo se formó profesionalmente en Buenos Aires y en el País Vasco, donde se desempeñó en restaurantes galardonados con estrellas Michelin y aprendió a respetar la calidad de los productos. Finalizada la experiencia en España, volvió a la Argentina para explorar las raíces culinarias locales. Así desembarcó en la Patagonia, donde el paisaje lo cautivó y lo invitó a quedarse. Hoy es el responsable máximo de la oferta gastronómica del hotel. Una propuesta exquisita que fusiona los sabores de la inmigración europea con la impronta regional del sur argentino.

En la mañana se puede desayunar mientras se disfruta de la salida del sol, a mediodía están los almuerzos de cara a la inmensidad del paisaje, y a la hora del té es posible conocer la delicada selección de blends y acompañarla con alguna de las exquisitas piezas de pastelería. Antes o después de cenar, el bar también es un ambiente ideal para relajarse, intercambiar anécdotas y compartir las experiencias que deparó el día.

La carta de vinos incluye etiquetas de distintas bodegas argentinas, de las principales zonas vitícolas.

 

Actividades al aire libre

 

Ya sea en la estancia donde se encuentra Eolo o bien en las proximidades del Parque Nacional Los Glaciares, existe una gran diversidad de actividades para realizar y vivir la Patagonia.

El Glaciar Perito Moreno es sin dudas la mayor atracción de la zona. Se accede en vehículo, luego de 50 minutos de viaje. Una vez en el Parque Nacional, es posible combinar una o más de las siguientes opciones. Por un lado, visitar el mirador principal y hacer un recorrido por las pasarelas frente al glaciar. Por otra parte, realizar una navegación de corta duración frente al glaciar. O bien, hacer un trekking o caminata con crampones sobre el hielo. Esta alternativa puede ser de corta o larga duración.

El entorno del Glaciar Upsala y Lago Argentino también son dos lugares de excepcional belleza. El Upsala es el mayor de los glaciares que vierten al Lago Argentino y el Spegazzini es uno de los más impactantes. El acceso es en vehículo -a 30 minutos desde el hotel- hasta el Puerto Punta Bandera. Una vez allí, hay diversas opciones: diferentes embarcaciones dan la posibilidad de navegar el Lago Argentino a través de sus témpanos, y también es posible visitar estancias antiguas, andar en camionetas 4×4, remar en kayak o hacer trekking.

Visitar la localidad de El Chaltén, a 240 kilómetros de Eolo, es otra opción para quienes deseen admirar macizos tan importantes como el Monte Fitz Roy y el Cerro Torre o bien maravillarse con el Glaciar Viedma y el Lago del Desierto.

Dentro de la propiedad donde se encuentra el hotel es posible disfrutar de actividades al aire libre, tales como trekking, mountain bike, observación de aves, salidas en 4×4, tirolesa y cabalgatas.

 

 

Eolo

Ruta Provincial n° 11, km 23, CP (9405) El Calafate, Santa Cruz, Argentina

(+54 2902) 492 042

(+54 11) 4700 0075

info@eolopatagonia.com

www.eolopatagonia.com

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