Ultimate magazine theme for WordPress.

Bodega PATRITTI :: San Patricio del Chañar | NEUQUÉN

PATRITI-01 PATRITI-02 PATRITI-03 PATRITI-04 PATRITI-05

La Bodega Patritti se encuentra ubicada en San Patricio del Chañar, Neuquén, uno de los nuevos polos vitivinícolas de la Patagonia y de la Argentina. Ocupa un espacio de aproximadamente 110 hectáreas, situadas en una zona privilegiada en lo que a la producción de vinos se refiere: a 39 grados de latitud Sur, en la parte más elevada del Valle de San Patricio, a sólo 60 kilómetros de la ciudad de Neuquén.
El proyecto de Bodega Patritti nació en el 2003, con la intención y el objetivo de producir vinos de alta gama, para lo cual manejan materias primas de excelencia y tecnología de avanzada, lo que les otorga una capacidad de producción de un millón y medio de litros.
Muchos son los factores naturales que colaboran para que los vinos de Patritti ofrezcan una calidad inobjetable. El suelo, pedregoso, se combina con la gran amplitud térmica de la región, elementos a los que se agregan los fuertes vientos, característicos en esos distritos patagónicos: cada una de «las partes» interviene de manera indispensable para favorecer a la sanidad del fruto y para lograr uvas más gruesas, lo que su vez es determinante para apreciar cualidades como la concentración del color y los aromas (detalles que caracterizan a las bodegas patagónicas).
Los vinos que produce Patritti son, técnicamente hablando, complejos y con mucho cuerpo, ideales para la guarda, en las variedades Malbec, Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot para los tintos, mientras que los blancos son Chardonnay, Sauvignon Blanc y Torrontés.
El diseño tecnoenológico de la bodega está a cargo de Mariano Di Paola, enólogo argentino asesor de la bodega: para la fermentación de vinos tintos se utilizan tanques de acero inoxidable troncoicónicos de pequeño volumen, que generan una mayor superficie de contacto y un aumento notable en la extracción de aromas, colores y taninos, que se complementan con un tratamiento riguroso y personalizado de todo el proceso productivo. La bodega (que tiene una cava con capacidad para almacenar 500 barricas) posee, además, piletas de mampostería con manejo de la temperatura durante la fermentación.
El nombre de la línea principal de los productos de la bodega (lo que de muchas maneras refleja la importancia y la trascendencia que su propietario, Rubén Patritti, le otorga al proyecto) es Primogénito, de calidad reserva, vinos que se caracterizan por su modernidad de diseño, aromas y colores en sus variedades, Malbec, Cabernet S., Merlot y Pinot Noir. La nueva y recientemente lanzada Lassia, es la segunda linea de productos, la expresión más joven de Patritti como resultado de las cocechas realizadas en el 2009.
El símbolo que identifica a las etiquetas de Bodega Patritti no es otra cosa que un «garabato», una especie de antigua herramienta de labranza: se trata de un palo de madera (por lo general muy resistente), terminado en forma de gancho. El «garabato», testigo quizás del nacimiento más importante de la humanidad, representa el trabajo del campo y aún se utiliza en la actualidad, como herramienta agrícola, para despejar la maleza del monte, para abrir caminos y para protegerse de las serpientes, evitando los males imprevistos. Es por eso que el garabato es el ícono que identifica a Bodega Patritti, acompañando a su Primogénito, abriendo un nuevo camino, un nuevo estilo para disfrutar el sabor de los frutos de nuestra tierra patagónica.

Cork tester
La bodega desarrolló un innovador sistema de control de vinos de guarda; el mismo consiste en un banda autoadhesiva por debajo de la cápsula y alrededor del cuello de la botella, que permite observar la evolución del corcho a través del tiempo, permitiendo determinar el punto máximo de estiba para cada vino.

DISEÑO
El flamante edificio de Patritti fue diseñado especialmente por el arquitecto Rubén Sidoni, quien explicó a AIRE que la estética y las formas de la construcción se relacionan con el espacio geográfico que ocupa: «Al analizar el área, supimos que todo el lugar había sido un viejo mar que, durante el Período Jurásico, al levantarse la Cordillera de los Andes, se retiró. Nos detuvimos en esa idea del antiguo mar y entonces la bodega adquirió la forma de una gran ola: el techo es una gran ola originada en aquel antiguo océano que se perdió en el fondo de los tiempos. Tomamos ese concepto y a partir de él pensamos, diseñamos y creamos. Si se analiza esta cuestión y se ve la imagen de la bodega, es posible relacionar ambas ideas inmediatamente. No se hace arquitectura solamente por capricho: hay formas de generar imágenes e historia a través de la arquitectura misma». –

PATRITI-INFO PATRITI-VINO

También podría gustarte